Por: Gibran Rivas

De la Lucha Agraria al Asfalto Diario

Muchos de los que transitamos o compramos a diario en los comercios de la Avenida Herminio Chavarría ignoramos que el nombre de esa vialidad no es un simple adorno en el mapa de Santa María Aztahuacán; es el homenaje directo a un arriero del pueblo que se convirtió en General zapatista para liberar a nuestra tierra.

Durante el encierro de la pandemia, cuando este blog apenas daba sus primeros pasos, me era difícil dimensionar el impacto real de la lucha armada en nuestra comunidad. Hoy, gracias a las rigurosas investigaciones de la Dra. Norma Angélica Castillo Palma (especialista de la UAM-Iztapalapa) y al rescate de la tradición oral coordinado por el Grupo Cultural Ollin, podemos reconstruir con mayor precisión los años en que Aztahuacán se alzó en armas contra el régimen de las haciendas. Los dejamos con la crónica de un líder cuyo legado sostiene, literalmente, el suelo que pisamos.

El Régimen de las Haciendas en Iztapalapa: Una Convivencia Desigual

Imaginemos el inicio del siglo XX en el oriente del Valle de México: un territorio vasto, rico y hermoso, pero concentrado en las manos de unos cuantos terratenientes privilegiados. Las haciendas vecinas a nuestro barrio, como San Antonio y La Esmeralda, coexistían de forma violenta y desigual con las tierras comunales de los pueblos originarios.

Los campesinos nativos no sólo enfrentaban jornadas laborales duras y malos tratos; vivían bajo la amenaza constante de que las haciendas absorbieran sus parcelas. Esta injusticia histórica es lo que a menudo la narrativa oficial suaviza, pero que en realidad constituyó un despojo sistemático. Las familias campesinas de Aztahuacán estaban condenadas a dos opciones: servir para siempre en condiciones de semiesclavitud o levantarse a luchar. Eligieron, o mas bien los orillaron, a luchar.

 

herminio chavarria santa maria aztahucan

De pie y de izquierda a derecha: Timoteo Villanueva, Lázaro García Montoya y Julián Suárez; sentados y en el mismo orden: Mauricio L. Chirinos, Herminio Chavarría y José Flores Chavarría.

El Zapatismo en Aztahuacán: Herminio Chavarría y la Restitución Agraria

Es en este escenario de opresión donde emerge la figura de Herminio Chavarría. Antes de las cananas y el fusil, Chavarría era un conocido arriero del pueblo. Su oficio de transportar y vender el tequezquite (el salitre natural de nuestra laguna) lo llevaba a recorrer durante meses los caminos de Morelos, Guerrero y Puebla. Fue en esos viajes donde absorbió de primera mano los ideales agraristas y terminó convirtiéndose en una pieza clave del Ejército Libertador del Sur en la zona oriente del Valle de México.

Cuando Herminio se levantó en armas, el pueblo no dudó en seguirlo. Entre sus tropas locales destacaron su propio hermano, Juan Chavarría (quien combatió como Capitán), y Don Pedro Cedillo (Coronel zapatista y posterior gestor de los históricos Lavaderos de San Pedro).

La resistencia zapatista en Iztapalapa se escribió con sangre. Las tropas de Chavarría mantuvieron un acoso constante sobre las haciendas de San Antonio y La Esmeralda, culminando con las encarnizadas batallas en las faldas del Cerro de la Estrella y la emblemática toma de la Hacienda de la Purísima. Tras consolidar la expulsión del régimen hacendario en Santa María Aztahuacán, el General y sus hombres sentaron las bases definitivas para la ejecución de las leyes agrarias y la posterior fundación de nuestro Ejido.

Lamentablemente, como tantos otros héroes de nuestra patria, el General Chavarría pagó el precio más alto. Tras recibir un balazo en combate, fue trasladado a un hospital donde fue declarado muerto. Sus restos fueron sepultados originalmente cerca de la puerta de nuestra iglesia, pero en 1938, en un acto de crueldad extrema, las fuerzas carrancistas profanaron su tumba y desenterraron su cuerpo para quemarlo. Intentaron borrarlo de la historia, pero la memoria de Aztahuacán fue más fuerte.

A Herminio no recordamos como héroe, y de Carranza se inventó el termino “Carranzear” osea robar, ser un vil ratero.

 

Avenida Herminio Chavarría: El Corazón Comercial del Pueblo

Hoy en día, las batallas del General no se respiran únicamente en los archivos de la UAM o del INAH; se caminan. Con el paso de las décadas y la transformación de Aztahuacán —que transitó de ser un pueblo de humedales a una zona de ejidos, talleres y bodegas—, la Avenida Herminio Chavarría se convirtió en la arteria comercial más viva y dinámica de nuestra comunidad.

Donde antes marchaban los jinetes zapatistas buscando libertad, hoy se levanta el motor económico diario de nuestro pueblo: recauderías, talleres, comercios familiares y servicios. Transitar por esta vialidad no es sólo ir de compras; es honrar un pasado de resistencia que hoy sostiene el esfuerzo y el sustento de cientos de familias en Aztahuacán.

Si quieres profundizar en cómo esta lucha revolucionaria transformó la geografía de nuestra antigua laguna y los pirules del pueblo, te invitamos a leer nuestra crónica especial: La Revolución Mexicana en Santa María Aztahuacán: De los Pirules de Ermita al Reparto Ejidal:

https://santamariaaztahuacan.com/santa-maria-aztahuacan-revolucion-mexicana/

📚 Créditos e Investigación Académica

Esta entrada fue posible gracias a las investigaciones y estudios especializados de la Dra. Norma Angélica Castillo Palma, destacada académica de la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa (UAM-I). Si deseas profundizar en el rescate de la memoria comunitaria que hizo posible resguardar estos relatos, te invitamos a consultar nuestra Semblanza sobre la Investigación de Frida Mejía y la Crónica del Grupo Cultural Ollin